El pasado sábado el Real Madrid se alzaba en Wembley (Londres) con su 15ª Champions League, tras vencer al Borussia Dortmund alemán por 2 goles a 0.
Su entrenador, Carlo Ancelotti, conocido como el ‘líder tranquilo’, es uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores 5 (Alienta Editorial), quien acumula 5 ‘orejonas’ en su palmarés (2003, 2007, 2014, 2022 y 2024) siendo el entrenador que más Champions ha ganado de la historia. Además, es el único (the only one) en haber ganado la Liga en las ‘Big Five’: Inglaterra (Chelsea), Alemania (Bayer Munich), Italia (AC Milan), Francia (PSG) y España (Real Madrid).
No es casualidad que le incluyésemos en el libro, ya que del liderazgo del técnico italiano se pueden extraer muchas lecciones y enseñanzas para la vida y para la empresa. Te dejo cinco y puedes leer el resto en el libro:
1. INTELIGENCIA EMOCIONAL: “Hay una cosa difícil que hay que entender bien: tienes que tener una buena relación con los jugadores, pero debes ser el jefe al mismo tiempo”.
La exigencia sin afecto es tan inútil como el afecto sin exigencia: si te pasas de cercano, se aprovechan de ti; si eres muy distante, no conectas con la gente. Ese es el reto. Lo fácil es aplicar mano dura (modelo dictador) o ser un flojo (modelo pelele). Ir de amigo no suele dar resultados; aplicar el látigo, menos todavía. El éxito está en encontrar el equilibrio entre cercanía y distancia. Esa es, probablemente, la principal virtud de Carlo Ancelotti: su habilidad para mantener un cierto equilibrio emocional sin pecar por exceso ni por defecto.
2. GESTIÓN DE LA PRESIÓN: “Cualquier líder debe sentirse cómodo con las exigencias de su cargo”.
O lo mejor es que dé un paso al costado y deje a otro. Liderar cualquier proyecto exige una enorme responsabilidad y compromiso. No es una guardería. Ancelotti siempre ha tenido que lidiar con las presiones propias de los grandes clubes, y ha tenido que despachar con cuatro peces gordos cuyas exigencias eran máximas: Silvio Berlusconi (AC Milán), Florentino Pérez (Real Madrid), Román Abramóvich (Chelsea) y Nasser Al-Khelaïfi (PSG). En los clubes de élite, las expectativas están siempre por las nubes. El propio Ancelotti manifestaba: “Gestionar las expectativas de arriba es el pan nuestro de cada día”. La serenidad y la tranquilidad son esenciales para no perder los nervios y poder pensar con claridad sin bloquearse.
3. PERSONAS: “Mi punto de partida es que los jugadores y el personal técnico son primero y ante todo personas: no vienen definidos por sus papeles, sus posiciones o sus empleos”.
Un jugador es una persona que juega al fútbol; y un entrenador es una persona que ejerce el papel de entrenador. Personas, en definitiva. Si no conoces a las personas, no puedes liderarlas bien. Es muy difícil relacionarse con otro ser humano sin conocerlo (comprenderlo); y para conocerlo (comprenderlo) tienes que mostrar interés por su vida y escucharlo. Como escribíamos en otro post: Los grandes líderes son grandes escuchadores. El propio Ancelotti explica: «Me gusta hablar con los jugadores, no sólo de táctica, sino también de asuntos personales y bromear. No todo tiene que ser tan serio en el trabajo. Me preocupo por cada jugador y esto contribuye a estrechar la relación para cuando llegue el momento, tomar decisiones difíciles». La empatía es esencial para sacar lo mejor de cada persona. John Terry, jugador que estuvo en las filas del Chelsea a sus órdenes, decía: «Trata siempre a los jugadores como seres humanos: ganes, pierdas o empates».
4. HUMILDAD: “Me gusta estar abierto a las ideas ajenas, vengan de donde vengan: de mis superiores, de mis iguales, de mi personal ayudante, de los jugadores, incluso de personas ajenas al fútbol”.
La falta de humildad es falta de inteligencia, y más aún en un mundo tan cambiante como el que vivimos. En entornos tan complejos, los especialistas son esenciales. En un club de fútbol de élite conviven nutricionistas, fisioterapeutas, preparadores físicos, analistas de datos y otras personas que aportan su visión particular que puede ser muy enriquecedora en la toma de decisiones. Estar abierto, escuchar y ser flexible son rasgos que distinguen a un buen líder. Ancelotti reflexiona sobre ello: «Los líderes no pueden permitirse el lujo de estar quietos, tienen que estar siempre en desarrollo, progresando. Una cultura de superación es esencial para el éxito». Un futbolista que jugó en su equipo apuntaba cierta vez: «Estaba abierto a las ideas ajenas. Teníamos un equipo de nutricionistas y analistas, así que mientras jugábamos llevábamos siempre pulsómetros, GPS y aparatos por el estilo ya que querían utilizar esa información para los entrenamientos. Él accedió a ello. Una vez que sabes que alguien te escucha, te sientes más relajado exponiendo tus ideas».
5. AUTENTICIDAD: “Si salgo ganador es porque soy un tipo tranquilo; si salgo perdedor, también es porque soy un tipo tranquilo”.
En Nadie puede competir contigo en ser tú mismo, comentaba que hay un rasgo en el que convergen todos los líderes: la autenticidad. Los mejores líderes son fieles a sí mismos: a su esencia, a sus convicciones y valores. No intentan ser quienes no son, ni aparentar: simplemente su comportamiento es una expresión de su personalidad, para lo bueno y para lo malo. Aceptan con naturalidad sus luces y sombras, sabedores de que ser líder no significa ser perfecto. Liderar también es saber cuando no se sabe y compensar carencias, para eso se trabaja en equipo. Dice el entrenador blanco: «Vaya donde vaya yo soy siempre el mismo. Mi personalidad o estilo no cambian y se me contrata por ser como soy». Y si luego hay que marcharse porque los resultados no acompañan, uno se marcha con la cabeza bien alta: fiel a sus principios y defendiendo unas ideas. El sueco Zlatan Ibrahimović, quien estuvo en su equipo en el PSG francés, afirmaba: «No finge, no hay nada falso en él. Carlo siempre es fiel a sí mismo».
En definitiva:
- Liderar es crear contextos para que el talento florezca.
- Liderar es crear un espacio al que los demás desean pertenecer.
- Liderar es crear el entorno correcto para que se dé el comportamiento correcto.
- Liderar es crear un clima de ‘seguridad psicológica donde el talento se siente confiado y respaldado.
- Liderar es tener vocación de servicio hacia la gente.
- Liderar es, sobre todo, un compromiso con las personas.
El primer deber de un líder es definir la visión; el último es dar las gracias. Entre medias, el líder es un sirviente. Como bien decía Jack Welch, CEO de General Electric durante veinte años y autor de Winning (Ganar):
«El trabajo más importante como líder es identificar y desarrollar al talento. Los líderes mejoran constantemente a su equipo, utilizando cada encuentro como una oportunidad para evaluar, orientar y construir confianza en sí mismos».
La grandeza de un líder se mide por su legado, y el de Ancelotti no es poca cosa en sus treinta años como entrenador. Un legado que viene definido por una adecuada combinación de excelencia ‘técnica’ (resultados) y excelencia ‘ética’ (valores). Su lema de vida, como se refleja en su página web, se resume en las siguientes palabras:
«Dos cosas te definen: tu paciencia cuando no tienes nada y tu actitud cuando lo tienes todo».
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* Estaré firmando en la Feria del Libro de Madrid, el próximo sábado 8 de junio, de 17.15 a 19 horas en la Caseta 265 en el Parque de El Retiro, por si te apetece pasarte a conocernos.
